Quiero ser tu princesa. Quiero fundirme en tu abrazo eterno y quedarme a vivir en el calor de tus labios. Quiero ser presa de tus fantasí y ser dueña de tus sueños. Quiero abrasarme entre tus manos y que únicamente me embriaguen nuestros recuerdos.
Añoro tu cuerpo, tu respiración sobre mi cuello y el suave palpitar de tu corazón en mi pecho.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
*_*
Me siento delante del papel y de nuevo me quedo en blanco. Las palabras no me salen; sé que las tengo en algún lugar pero simplemente no quieren fluir. Me rasco la nuca, lo vuelvo a intentar y de nuevo nada. Me desespero y empiezo a dibujar garabatos, algo que siempre me ha gustado hacer, sólo son cosas sin sentido pero, aún así, no paro de trazar líneas y más líneas.
Cuando me doy cuenta he llenado todo el folio de rayas y más rayas asi que, hago una bolita con el papel y lo lanzo a la papelera que está al otro lado de la habitación y, para mi sorpresa esta vez y por primera vez encesto. Suelto una carcajada de alegría y vuelvo a ponerme a lo mío pero sigo sin poder escribir nada; es entonces que me doy cuenta de que tú, simplemente, me dejas sin palabras.
Reflexiones en un banco....
La noche es serena como tu mirada.
La luna observa, yo suspiro mientras.
No tengo palabras, juegos ni deseos,
ni tengo tregua.
Solo el don del acierto
¿y si me equivoco?
La noche será incierta y la luna camuflada.
Yo no suspiraré y besaré con fuerza,
con juego y deseo
la tregua ya no importa.
Y las palabras pueden esperar en la comisura de mis labios
mientras mi lengua dormida se despierta
La luna observa, yo suspiro mientras.
No tengo palabras, juegos ni deseos,
ni tengo tregua.
Solo el don del acierto
¿y si me equivoco?
La noche será incierta y la luna camuflada.
Yo no suspiraré y besaré con fuerza,
con juego y deseo
la tregua ya no importa.
Y las palabras pueden esperar en la comisura de mis labios
mientras mi lengua dormida se despierta
Dos Opciones...
Tengo dos opciones: la primera la conoces, la segunda, no.
Porque la segunda es como una oleada de felicidad, que recorre mi cuerpo sin querer detenerse. Porque sólo tú haces que sea feliz con sólo mirarme. Porque sé que, sin ti, mi vida no tiene sentido; lo he sabido desde siempre, pero nunca te lo he dicho...
No te lo he dicho por vergüenza; quizás, por no ser correspondida. Tal vez nunca te lo diga, tal vez ya lo haya hecho y no te has dado cuenta. Porque no quiero perder lo que siento. Porque quiero seguir en mi nube, en la que sólo eres tú mi horizonte... Y aquí me tienes, escribiéndote algo que puede que nunca leas. Pero esto que siento no quiero tenerlo reprimido en mi interior, sino que quiero gritarlo al mundo entero para que, í, todos lo sepan...
Te quiero!!!
Porque la segunda es como una oleada de felicidad, que recorre mi cuerpo sin querer detenerse. Porque sólo tú haces que sea feliz con sólo mirarme. Porque sé que, sin ti, mi vida no tiene sentido; lo he sabido desde siempre, pero nunca te lo he dicho...
No te lo he dicho por vergüenza; quizás, por no ser correspondida. Tal vez nunca te lo diga, tal vez ya lo haya hecho y no te has dado cuenta. Porque no quiero perder lo que siento. Porque quiero seguir en mi nube, en la que sólo eres tú mi horizonte... Y aquí me tienes, escribiéndote algo que puede que nunca leas. Pero esto que siento no quiero tenerlo reprimido en mi interior, sino que quiero gritarlo al mundo entero para que, í, todos lo sepan...
Te quiero!!!
lunes, 7 de septiembre de 2009
Lo que no me atreveré a decirte:
Entre tus brazos me siento a salvo. Envuelta en tus besos hallo la paz que tanto anhelo. Acurrucada en tu pecho, oyendo los latidos de tu corazón, siento que todo lo que he vivido ha sido una mínima parte de todo lo que me queda por vivir, aquí, junto a ti.
El aroma de tu cuerpo, la sonrisa dibujada en tus labios, tu mirada clavada en mi cara y mi sonrojo repentino y nervioso; mientras nuestras manos juegan, no muy lejos, a estar entrelazadas por siempre, como dentro de poco lo estarán nuestros cuerpos.
El aroma de tu cuerpo, la sonrisa dibujada en tus labios, tu mirada clavada en mi cara y mi sonrojo repentino y nervioso; mientras nuestras manos juegan, no muy lejos, a estar entrelazadas por siempre, como dentro de poco lo estarán nuestros cuerpos.
Reflexiones
Anoche no pude dormir y me puse a contar las estrellas, en cada una, un recuerdo feliz junto a tí, embriagaba mi mente. Dicen que las estrellas son infinitas, puede que mis recuerdos también lo sean.El amanecer me sorprendió, la noche se me pasó demasiado rápido, como el tiempo cuando estoy contigo y, ya no existe nada que no seas tú. Me puse en pie y miré a lo lejos; tú venías hacia mí con esa sonrisa que siempre se despierta al verme, una sonrisa de complicidad, una sonrisa que me eleva a un lugar en el que nadie más puede estar...Por eso voy a serte sincera:
Los días son grises e interminables, siempre tengo frío y un grandísimo vacío me inunda. Pero luego llegas tú y... los días nublados se convierten en soleados, las horas pasan en un abrir y cerrar de ojos, el frío invernal se convierte en una corriente de lava que abrasa todo lo que encuentra a su paso, y el vacío… el vacío ya no existe
Los días son grises e interminables, siempre tengo frío y un grandísimo vacío me inunda. Pero luego llegas tú y... los días nublados se convierten en soleados, las horas pasan en un abrir y cerrar de ojos, el frío invernal se convierte en una corriente de lava que abrasa todo lo que encuentra a su paso, y el vacío… el vacío ya no existe
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